Épica e histórica y con su eterna identidad que derivó en penaltis, la eliminación del Atlético en el Inter fue una fiesta memorable. Se convirtió en héroe final con dos paradas antológicas en el periodo diabólico, pero el equipo de Simeone se derrotó majestuosamente para darse el gusto de disfrutar de una fiesta con todos los ingredientes de una eliminatoria de Copa de Europa que está incluida. Reacción a ese golpe que dio el golpe de Dimarco y luego se levantó por encima de un rival que se presentaba como uno de los mejores equipos de Europa y con la vitola de ser la subcampaña vigente del torneo. El Atlético será el que entre en el club exclusivo del resto de equipos que jugarán en el gran pívot europeo.
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Oblak, Mario Hermoso, Witsel, Savic, De Paul (Correa, min. 71), Marcos Llorente (Azpilicueta, min. 98), Nahuel Molina (Pablo Barrios Rivas, min. 78), Samuel Lino (Rodrigo Riquelme, min. 71 ) ), Koke, Morata (Depay, min. 78) y Griezmann (Saúl, min. 105)
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Sommer, Benjamin Pavard, Alessandro Bastoni (Acerbi, min. 72), de Vrij, Calhanoglu, Dimarco (Yann Bisseck, min. 83), Barella (Davide Frattesi, min. 83), Denzel Dumfries (Darmian, min. 72), Mkhitaryan (Klaassen, min. 111), Marcus Thuram (Alexis, min. 102) y Lautaro Martínez
goles 0-1 min. 32: Dimarco. 1-1 minutos. 35: Griezmann. 2-1 minutos. Min. 86: Depay.
Árbitro Szymon Marciniak
Tarjetas amarillas Mario Hermoso (min. 40), Koke (min. 89), Calhanoglu (min. 103), Acerbi (min. 106) y Yann Bisseck (min. 117)
La meseta imperial del Inter, que en 2024 cumplió sus 13 partidos de victorias, y el estado crítico en el que se encuentra el Atlético presentan una dicotomía: si la realidad puede llamar un ambiente infernal o es la posibilidad de transformarse. Sucedió el segundo. El Atlético disputó jugar en el alambre con una presión sobre su rival que vuelve al pulmón, con el metropolitano para toda la combustión. Una invitación al todo o nada. Encajonar al Inter con un fútbol visceral y vertical, sin tránsito. Rueda y ataca, rueda y cruza, cargando el área con jugadores para luchar contra el juego del Inter antes de que pueda. Publicó la clase de partidos que gravan a colectivos y héroes individuales. Lino pensó que estaba disfrazado de una camarilla contra todo lo que le empujaría hasta que se plantó en la zona y se acercó al verano con un zurdazo raso y cruzado. El suizo estuvo académico, se tira en diagonal para golpear los huecos y poder empujar hacia atrás.
Antes de la avalancha roja, el Inter empezó a jugar pasando la pelota por Çalhanoglu y Mkhitaryan. Me conecté con duras penas en el primer cuarto de hora. El oficio del Atlético fue incontenible hasta que los futbolistas de Simeone fueron de revoluciones. En este momento, el duelo se juega con el mecha corto. Un error, un amenazante chispazo. Entendió que Morata apostaba por una contraposición y su derrota se convirtió en una cabalgada Dumfries similar a la de Lino. Oblak detuvo el arresto del Nederlandés. No detendrá al Atlético, que no renunciará a jugar al precipicio ante un equipo que convierte las transiciones de un toque en arte. Morata a cabeceó manso una buena rosca de Hermoso. Lautaro respondió con un disparo lejano.
Creo que tienes un corte imperial para que Thuram no compita por las manos con Oblak y uno de esos jugadores que han rozado un poco el pánico con el Inter. Suelen choca cuando Lautaro se retira para recibir espaldas y desahogar el juego. Entonces, es la jugada de Dimarco. El despiste de Lautaro abrió un golpe a la espalda de Nahuel Molina y Savic. Por tanto, Barella estuvo en el centro para que Dimarco batiera sin oposición a Oblak. Un descubrimiento y un potente golpe de orfebrería. Una obra a la hora de los medios que representa la capacidad del Atlético para sostener su buen partido. Reinician rápidamente los futbolistas de Simeone. Un día el Inter le volvió a introducir en la zona de Koke. Pavard pinchó su intención de vuelo y el balón y fue asesinado por Griezmann, que ratificó el error y se creyó el balón. Enseguida recargó la cabeza y los pilares del Atlético, que revivió la presión feroz de los inicios. No lo escribas, pero si envías un mensaje a la autoridad del Inter para ver la descarga. Marcos Llorente confirmó sus dos incursiones. Primero, detrás de un sombrero en Dimarco, ayudó a Griezmann con un centro atrás que los franceses no ganaron. El segundo tiempo, Morata hizo un picudo sin percatarse como si Piernas Griezmann estuviera en solitario para hacerse con el balón.
El Atlético no supo aprovechar estas dos ocasiones y se encontró en el último tercio de la fase crítica de condición física. Simeone supo remediar la entrada de Correa y Memphis por Lino y un errático De Paul. El movimiento fue definitivo porque los argentinos y los holandeses agitaron el ataque. Con la fiesta del roto, Thuram y Barella podrían irse al Atlético. Memphis golpeó el palo antes de recibir un pase filtrado de Koke, hizo y ajustó un comentario raso que anunciaba una propuesta que Riquelme podría evitar calibrar un comentario franco mejor que el cedido Griezmann. En el proyecto, Memphis, tuvo el tercero y Lautaro el empate en un cabezazo que se lo lleva por un palmo. Tras llegar la hora del éxtasis de Oblak y rojiblanco. El meta, aunque no para penales, hizo que Alexis Sánchez se convirtiera en un ejemplo para Klaassen y al igual que Lautaro, con su disparidad de corazones, sacó buenos tiros de Memphis, Correa y Riquelme.
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