Soledad Fernández prepara su salida de la Agencia Tributaria en plena tensión generada por la renovación de la cúpula y el caso Zapatero
La Agencia Tributaria pone en marcha una notable reestructuración en su cúpula directiva tras cerrar la campaña de la renta, y la directora general del organismo, Soledad Fernández Doctor, prevé dejar en breve su cargo después de cuatro años al frente de la institución encargada de luchar contra el fraude fiscal.
El movimiento afecta también a otros altos responsables del organismo, en un contexto de tensión interna y de versiones cruzadas sobre el alcance real de la crisis. Desde Hacienda se insiste en que la salida de Fernández no responde a una dimisión precipitada, sino a una petición de relevo trasladada meses atrás y aplazada hasta el final de la campaña de la renta para no alterar el funcionamiento de la Agencia en uno de sus periodos de mayor actividad.
El relevo tiene lugar, sin embargo, en un momento especialmente delicado para la Agencia Tributaria, ya que en fechas recientes el juez que dirige la causa Plus Ultra planteó a Hacienda la posibilidad de personarse como potencial perjudicada por las joyas incautadas en el despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, valoradas en 1,3 millones de euros, y la decisión que adopte la AEAT sobre participar o no en el proceso se ha convertido en uno de los aspectos clave del debate político que rodea al caso.
Hace unos días, el juez del ‘caso Plus Ultra’ ofreció a Hacienda personarse como «potencial perjudicada» por las joyas incautadas por la Policía Nacional en el despacho del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, valoradas en 1,3 millones de euros. Un movimiento clave porque para procesar por un delito fiscal a Zapatero es necesaria la personación de la agencia de tributaria como perjudicada. Según el juez, la naturaleza de los hechos investigados «revela un perjuicio patrimonial directamente conectado con ingresos de titularidad estatal cuya gestión corresponde a la Agencia Tributaria».
Además, el pasado 30 de junio, el Partido Popular presentó una ampliación del plan de trabajo de la comisión de investigación del Senado sobre la gestión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) motivada por los rescates, y citó a Fernández a declarar el 13 de julio para que precisara cuál es la postura del fisco. No es la primera comisión a la que asiste. De hecho, el 18 de febrero de 2025 compareció ante la comisión del caso Koldo en el Senado.
Los partidos políticos de la oposición y la ciudadanía han vinculado la salida de Fernández con este asunto y con la comisión de investigación del Senado sobre la gestión de la SEPI, en la que la hasta ahora directora general estaba llamada a comparecer el 13 de julio para explicar la posición del fisco.
Las joyas de Zapatero han acabado por arrinconar al expresidente y al Gobierno en una situación sin salida. Sin ofrecer aclaraciones ni mostrar razones convincentes, tratan de ganar tiempo para encubrirlo todo, aun a costa de incrementar la tensión en nuestras instituciones. El juez invitó a la AEAT a intervenir en el caso como «potencial perjudicada». Desde entonces, una cuestión se extiende por toda la entidad: ¿Va Hacienda a personarse contra Zapatero, sí o no?, expuso el PP el pasado martes.
Fuente: ABC y The Objective.