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Tensiones en Honduras por presunto plan castrochavista

Tensiones en Honduras por presunto plan castrochavista

La congresista estadounidense María Elvira Salazar expresó su preocupación por la dirección política que estaría tomando Honduras, al advertir sobre una posible consolidación de un modelo ideológico afín al denominado socialismo del siglo XXI. En ese marco, instó a la ciudadanía hondureña a rechazar en las urnas la candidatura presidencial de Rixi Moncada, del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), en los comicios programados para noviembre de 2025.

Críticas a la alianza geopolítica del gobierno hondureño

En sus comentarios desde Washington, Salazar criticó lo que considera como un esfuerzo por parte del gobierno hondureño para imitar un modelo influenciado por los regímenes en Cuba y Venezuela. La diputada argumentó que la mandataria Xiomara Castro, junto a su socia política y eventual sucesora, Rixi Moncada, estarían impulsando una agenda autoritaria, avalada por asociaciones con gobiernos que describió como «ineficientes y corrompidos».

Además, la legisladora del Partido Republicano propuso una nueva normativa ante el Congreso de los Estados Unidos con el fin de limitar la entrada al país de personas involucradas en elecciones percibidas como corruptas. Aunque no va dirigida a personas concretas, esta propuesta se sitúa dentro de una visión crítica hacia figuras políticas que, en palabras de Salazar, ponen en riesgo la estabilidad de la democracia en la zona.

Convocatoria a los ciudadanos y respuestas en la comunidad

La legisladora instó enfáticamente a los ciudadanos de Honduras a involucrarse de manera activa en los comicios generales del 30 de noviembre de 2025. Según ella, el desafío es «vencer al socialismo» en las urnas y evitar que Honduras siga un camino ideológico que, en su opinión, pondría en riesgo la democracia representativa. Por lo tanto, sugirió la unión de la oposición alrededor de un candidato único capaz de competir eficazmente contra el partido en el poder.

Las manifestaciones han captado la atención de grupos de oposición en Honduras, quienes desde hace tiempo intentan formar una coalición electoral contra el partido Libre. Dentro de la nación, algunos interpretan las palabras de Salazar como un apoyo directo a los opositores, mientras que las autoridades del gobierno consideran estas declaraciones como un ejemplo de interferencia extranjera.

División electoral y clima político

Rixi Moncada fue recientemente ratificada como candidata presidencial de LIBRE tras imponerse de manera contundente en las elecciones primarias del partido. Su postulación se produce en un contexto marcado por altos niveles de polarización política, críticas al desempeño gubernamental y tensiones sobre la concentración de poder en el Ejecutivo.

El partido gobernante intenta prolongar su mandato con un segundo período seguido, generando inquietudes entre grupos sociales, políticos y del sector empresarial. Los temas más discutidos incluyen la dirección de la política internacional de Honduras, la proximidad con administraciones no alineadas con Washington, y las acusaciones de supuestas prácticas autoritarias dentro del gobierno.

Una visión política enfrentando presión del exterior

El escenario electoral hondureño se desarrolla bajo el escrutinio de actores internacionales que, como en el caso de la congresista Salazar, muestran una creciente inquietud por la deriva institucional del país. Estas advertencias externas coinciden con una etapa de reorganización opositora que busca articularse frente a una candidatura oficialista consolidada.

Con el inicio cercano de la campaña oficial, la nación se enfrenta al reto de mantener un proceso electoral que sea competitivo, transparente y libre de interferencias inapropiadas, en un contexto donde las tensiones ideológicas, geopolíticas y sociales afectan la estabilidad democrática y el equilibrio institucional.